Test de depresión PHQ-9

Es la escala de depresión más usada en atención clínica. Son 9 preguntas sobre las últimas dos semanas, te toma unos tres minutos y el resultado aparece de inmediato, sin registro y sin dejar tu correo.

Este test es orientativo y educativo. No entrega un diagnóstico ni reemplaza una evaluación clínica.

Responde el test, 9 preguntas, 3 minutos

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Durante las últimas 2 semanas, ¿con qué frecuencia te han molestado los siguientes problemas?

Pregunta 1 de 9Poco interés o placer en hacer las cosas
Pregunta 2 de 9Sentirte desanimado/a, deprimido/a o sin esperanza
Pregunta 3 de 9Dificultad para quedarte dormido/a, para seguir durmiendo, o dormir demasiado
Pregunta 4 de 9Sentirte cansado/a o con poca energía
Pregunta 5 de 9Poco apetito o comer en exceso
Pregunta 6 de 9Sentirte mal contigo mismo/a, o sentir que eres un fracaso, o que te has fallado a ti mismo/a o a tu familia
Pregunta 7 de 9Dificultad para concentrarte en cosas, como leer o ver televisión
Pregunta 8 de 9Moverte o hablar tan lento que otras personas podrían haberlo notado; o al revés, estar tan inquieto/a o agitado/a que te has movido mucho más de lo habitual

La siguiente pregunta es sobre pensamientos que muchas personas tienen en momentos difíciles y que rara vez se conversan. Responderla con honestidad es más útil que evitarla. Sea cual sea tu respuesta, al final vas a encontrar dónde pedir ayuda.

Pregunta 9 de 9Pensamientos de que estarías mejor muerto/a o de hacerte daño de alguna manera
Te faltan 9 de 9 preguntas. El resultado solo tiene sentido con todas respondidas.

Qué mide realmente el PHQ-9

El PHQ-9 mide una sola cosa, qué tan seguido te han molestado nueve síntomas depresivos durante las últimas dos semanas. No mide tu personalidad, no mide qué tan fuerte eres y tampoco mide si tienes o no una depresión. Mide frecuencia de síntomas en una ventana corta de tiempo, y esa distinción es la que más nos toca aclarar en consulta.

Lo que hace especial a esta escala es que sus nueve preguntas corresponden una a una con los criterios que la psiquiatría usa para describir un episodio depresivo. Por eso el resultado se lee bien, aunque también por eso se malinterpreta seguido. Que los ítems calcen con los criterios no convierte al test en un diagnóstico, porque el diagnóstico necesita algo que un cuestionario no puede hacer, que es preguntarte desde cuándo, qué pasó antes y qué más está ocurriendo en tu cuerpo.

Los nueve ítems cubren tres territorios. El ánimo y el disfrute, que son las dos preguntas de entrada. El cuerpo, con sueño, apetito, energía y ese enlentecimiento que a veces notan más las personas de alrededor que uno mismo. Y por último la forma en que te estás mirando, con la concentración y esa sensación de estar fallándole a los demás, que suele ser la que más duele nombrar.

La novena pregunta merece un párrafo aparte. Pregunta directamente por pensamientos de estar mejor muerto o de hacerse daño, y hay un mito instalado de que preguntar esto los provoca. La evidencia muestra lo contrario, y en consulta lo vemos todo el tiempo, poder nombrarlo alivia. Nombrar lo que está pasando es el primer paso, y esa pregunta existe justamente para abrir esa puerta.

Cómo se interpreta el puntaje

Cada respuesta suma entre 0 y 3 puntos, así que el total va de 0 a 27. Los cortes que usa la literatura son estos.

Rangos de puntaje del PHQ-9 y su interpretación
PuntajeRangoQué orienta
0 a 4MínimosSin señales de un cuadro depresivo activo
5 a 9LevesSíntomas presentes, todavía manejables
10 a 14ModeradosPunto de corte para evaluar clínicamente
15 a 19Moderadamente severosDeterioro concreto del funcionamiento
20 a 27SeverosLa evaluación no debería postergarse

El corte de 10 puntos es el más citado, porque es donde la escala equilibra bien entre detectar a quien sí tiene un cuadro y no alarmar a quien no. Con todo, tratamos ese número como una señal y no como un veredicto. Hay algo que el puntaje total no muestra y que en consulta pesa mucho, y es cuáles ítems se marcaron. Alguien con 11 puntos repartidos en sueño y energía está en una situación distinta a alguien con 11 puntos concentrados en el ánimo, el disfrute y la sensación de ser un fracaso.

Por eso el test incluye una décima pregunta que no suma puntaje, la del impacto en tu trabajo, tu casa y tus relaciones. Cuando alguien marca mucha dificultad, ya hay un costo concreto, independiente de en qué rango cayó el número.

Qué puede haber detrás de un puntaje alto

Acá está el límite más importante del PHQ-9 y la razón por la que un test nunca reemplaza una evaluación. La escala detecta intensidad de síntomas, no la causa. Un puntaje de 18 dice que hay muchos síntomas depresivos, no dice de dónde vienen, y de dónde vienen es exactamente lo que cambia el tratamiento.

Episodio depresivo mayor

Ánimo bajo o pérdida de disfrute casi todos los días por al menos dos semanas, junto con cambios en sueño, apetito, energía y concentración.

Distimia

Un ánimo bajo menos intenso pero mucho más largo, de años. Suele confundirse con la forma de ser de la persona.

Duelo

Después de una pérdida es esperable puntuar alto. La diferencia está en la intensidad, en cuánto lleva y en si aparece la sensación de ser un fracaso.

Trastorno adaptativo

Síntomas que aparecen tras un cambio o estrés identificable y que suelen ceder cuando la situación se acomoda.

Fase depresiva de trastorno bipolar

Este es el más importante de descartar. Se ve igual que una depresión, y tratarla como tal sin revisar antecedentes de fases de ánimo elevado puede empeorar el cuadro. Por eso preguntamos por la historia completa, no solo por estas dos semanas.

Burnout

El agotamiento laboral sostenido produce desánimo, cansancio y falta de concentración que el test registra sin distinguir el origen.

Hipotiroidismo

Produce cansancio, enlentecimiento y ánimo bajo casi idénticos a los de una depresión.

Anemia

La falta de hierro explica buena parte del cansancio y la falta de energía que mide el test.

Déficit de vitamina B12 o D

Ambos se asocian a cansancio, ánimo bajo y problemas de concentración, y se corrigen con tratamiento específico.

Apnea del sueño

Dormir mal sin saberlo produce cansancio diurno, irritabilidad y desánimo. Es frecuente y se pasa por alto seguido.

Consumo de alcohol

El alcohol es depresor del sistema nervioso. Un consumo alto sostenido puede producir o mantener un cuadro depresivo por sí solo.

Efecto adverso de fármacos

Algunos medicamentos de uso habitual pueden bajar el ánimo. Por eso en la evaluación revisamos todo lo que estás tomando.

Ninguna de estas se distingue con un cuestionario, y esa es la parte que el test no puede hacer por ti. Se distinguen conversando, revisando tu historia completa y, cuando corresponde, pidiendo exámenes de tiroides, hemograma y vitaminas. Un ánimo bajo por hipotiroidismo y uno por un episodio depresivo se sienten parecidos por dentro y se tratan de forma completamente distinta.

Depresión y ansiedad, por qué casi nunca vienen solas

En la práctica clínica es más frecuente verlas juntas que separadas. Cerca de la mitad de las personas con un cuadro depresivo cumple también criterios de un cuadro ansioso, y al revés pasa algo parecido. Comparten síntomas, comparten mecanismos y se alimentan la una a la otra.

El orden en que aparecen varía. A veces la ansiedad lleva años y el desánimo llega después, por el desgaste de vivir en alerta. A veces es al revés, y la preocupación aparece cuando el ánimo ya está bajo. Esa diferencia importa, porque cambia por dónde conviene empezar a trabajar.

Hay un punto práctico. Varios síntomas se cuentan en ambas escalas, el sueño, la concentración y el cansancio, entre otros. Por eso alguien con un cuadro principalmente ansioso puede puntuar moderado en el PHQ-9 sin tener depresión. Si respondiste este test, responder también el GAD-7 ayuda a ver cuál de las dos está pesando más.

Qué hacer después del resultado

Si el puntaje quedó en rango mínimo o leve, lo que más rinde es lo aburrido y constante. Dormir a horas parecidas, moverte durante la semana y cuidar la exposición a luz natural en la mañana. Suena poco, y aun así es lo que mejor sostiene el terreno cuando los síntomas todavía no están instalados.

Si quedó en moderado o más arriba, la recomendación es evaluarlo con alguien. No porque un número lo diga, sino porque en esos rangos casi siempre hay algo que ya está costando, aunque te hayas acostumbrado a funcionar así. Una primera consulta no te compromete a un tratamiento, y sirve sobre todo para entender qué está pasando.

Sobre con quién partir, si lo que más pesa es cómo estás procesando lo que te ocurre, psicología suele ser el primer paso. Si hay síntomas físicos marcados, mal dormir sostenido, pérdida de peso o sospecha de una causa médica, conviene una evaluación con psiquiatría, porque ahí se pueden pedir exámenes y revisar si corresponde tratamiento. En muchos casos lo que mejor funciona es que ambas vayan juntas.

Si esto te hizo sentido, conversémoslo. No tienes que tener todo claro para escribirnos.

Preguntas frecuentes

¿El PHQ-9 sirve para diagnosticar depresión?

No. Es una escala de tamizaje, o sea que mide qué tan intensos han estado ciertos síntomas en las últimas dos semanas. Un diagnóstico necesita una entrevista clínica, revisar tu historia y descartar causas médicas. Este test orienta sobre si vale la pena consultar, y hasta ahí llega.

¿Por qué el test pregunta por pensamientos de muerte?

Porque son parte del cuadro depresivo y porque preguntarlo directamente es lo que recomienda la práctica clínica. Hay un mito instalado de que preguntar por esto los provoca, y la evidencia muestra lo contrario, que nombrarlo alivia. Sea cual sea tu respuesta, el test te muestra dónde pedir ayuda.

¿Guardan mis respuestas?

No. El cálculo ocurre entero en tu navegador y las respuestas nunca salen de tu dispositivo. La respuesta a la pregunta 9 en particular no se transmite, no se registra y no se puede deducir de nada de lo que enviamos.

¿Cuánto me voy a demorar?

Alrededor de tres minutos. Son 9 preguntas más una décima sobre cuánto te está afectando el día a día, que no suma al puntaje.

¿Qué puntaje se considera normal?

Entre 0 y 4 se consideran síntomas mínimos. Desde 10 en adelante es donde la literatura sugiere una evaluación clínica. Con todo, el número solo no decide nada, porque el contexto y desde cuándo viene pesan igual o más.

Estoy pasando por un duelo, ¿el resultado sirve igual?

Sirve como foto de cómo estás, y hay que leerlo con cuidado. Después de una pérdida es esperable puntuar alto sin que eso sea un cuadro depresivo. Lo que miramos en consulta es la intensidad, cuánto lleva y si aparecen cosas que el duelo no suele traer, como sentir que eres un fracaso.

¿Cada cuánto conviene repetirlo?

Si estás en tratamiento, cada dos a cuatro semanas sirve para ver si algo se está moviendo. De hecho el PHQ-9 se usa mucho más para seguir la evolución que para pesquisar.

Autoría y revisión clínica

Dr. Cristian Vallejos Vega
Dr. Cristian Vallejos Vega

Médico Residente de Psiquiatría de Adultos y director médico de Equilibra. Reg. Superintendencia de Salud N° 395477. Contenido revisado el 5 de agosto de 2026.

Desarrollado por los Drs. Robert L. Spitzer, Janet B.W. Williams, Kurt Kroenke y colegas, con financiamiento educacional de Pfizer Inc. No se requiere permiso para su reproducción, traducción, presentación o distribución.